¿Se puede plantear en este ámbito una cuestión respecto a esquemas típicos... esquemas transmitidos de generación en generación como fórmulas ya hechas, fórmulas capaces de animarse con una nueva tonalidad, de originar nuevas formaciones? La literatura contemporánea, con la complejidad de sus temas y su reproducción fotográfica de la realidad, parece en principio descartar la posibilidad misma de esta cuestión; pero cuando las futuras generaciones vean esa literatura desde una perspectiva tan lejana como nosotros vemos la antigüedad, desde la prehistoria hasta la Edad Media, cuando la síntesis del tiempo, ese gran simplificador, haya pasado sobre la complejidad de los fenómenos y les haya reducido al tamaño de un punto que se hunde en las profundidades, sus lineas se fundirán con lo que nosotros descubrimos ahora, cuando nos volvemos para mirar esa lejana creación poética. Y el esquematismo y la repetición se instalarán entonces a lo largo de todo el recorrido.
