octubre 27, 2010

Zorba el griego III

Este paisaje cretense se asemejaba, pensé entonces, a la buena prosa: bien cincelada, sobria, exenta de superfluas riquezas, potente y contenida. Expresaba lo esencial con los más sencilllos medios. No se chanceaba, negábase a todo artifiio. Decía cuanto había de decir, con viril austeridad. Pero entre las líneas severas se advertían una sensibilidad y ternura imprevistas; en las hondanadas, los limoneros y los naranjos embalsamaban el aire, y, más allá, del infinito mar emanaba inagotable poesía.

octubre 25, 2010

Zorba el griego II

- Eso es la libertad. Tener una pasión, amontonar monedas de oro, y repentinamente dominar la pasión y arrojar el tesoro a todos los vientos. Liberarse de una pasión para someterse a otra, más noble. ¿Pero no es esta, también, una forma de esclavitud? ¿Brindarse en aras de una idea, de la raza, de Dios? ¿O es que cuanto más alto se halle el amo más se alarga la cuerda de nuestra esclavitud? Podremos así holgarnos y retozar en arenas más amplias y morir sin haber hallado el extremo de la cuerda. ¿Acaso sería eso lo que llamamos libertad?
[...] te vislumbré otra vez
[...] te vislumbré otra vez genial aparición
del más puro confín de la belleza
[...]
Y recordé al que [¡yo!] pudiera ser
al loco del abismo que pretendía salvar a su país
y el ritmo del cosmos, girándula de ambar
y el ritmo [algoritmo marino]
y el ritmo del cosmos, girándula de ambar nocturno girasol,

volvió a arraigar en mí.

octubre 22, 2010

Zorba el griego

-¡Mal sistema ese, Zorba! -dije sonriendo-. Me recuerda el caso del cenobita que, según refiere la leyenda áurea, tuvo un día la visión de una mujer que lo turbaba, cogió un hacha...
-¡Que los demonios se lo lleven! -interrumpió Zorba, adivinando la continuación del cuento-. ¡Cortarse eso! ¡Que se vaya al diablo, el muy necio! Si ese pobrecito inocente no es impedimento para nada.
-¡Cómo! -insistí-. Si es el obstáculo mayor...
-¿Para qué?
-Para ganar el reino de los cielos.
Zorba me miró de soslayo, burlonamente.
-¡Si es ésa, idiota -dijo-, la llave del paraíso!

octubre 18, 2010

Romanticism then,  and this is the best definition I can give of it, is spilt religion.

El sanador místico

Mi madre no se fiaba de los médicos y no me llevó a ninguno. No la culpo, porque en aquellos días la gente prefería ir a un sanador o a un sacamuelas.
- Si sabré yo qué médicos hay en Trinidad -decía mi madre-. Lo mismo les da matar dos o tres personas antes de desayunar.
No es tan terrible como parece: en Trinidad, a la comida del mediodía se le llama desayuno.

octubre 02, 2010