octubre 18, 2010

El sanador místico

Mi madre no se fiaba de los médicos y no me llevó a ninguno. No la culpo, porque en aquellos días la gente prefería ir a un sanador o a un sacamuelas.
- Si sabré yo qué médicos hay en Trinidad -decía mi madre-. Lo mismo les da matar dos o tres personas antes de desayunar.
No es tan terrible como parece: en Trinidad, a la comida del mediodía se le llama desayuno.