noviembre 11, 2010

El fin de la excepción humana

[consideremos los] conocimientos surgidos de las diferentes disciplinas que estudian al ser humano en un procedimiento externalista. Estos conocimientos remiten la humanidad a una "historia" de la que no es el punto de origen, de la que nada permite afirmar que es el punto de llegada, y de la que todo hace pensar que no es la finalidad, como tampoco lo son las innumerables otras formas pasadas, presentes y, eventualmente, venideras. Estos conocimientos, pues, sellan la comunidad, no sólamente de destino sino también óntica, de la humanidad con el orden de lo viviente como tal, y más concretamente, con la vida animal: interrogarnos sobre nosotros mismos equivale a interrogarnos sobre el ''animal humano'' que somos.