mayo 27, 2010

El pasajero

Permanezco de pié en la plataforma del tranvía [...] una muchacha se acerca al peldaño, dispuesta a subir. Aparece ante mí con tal claridad que me parece haberla tocado [...] vestida de negro, [...] pliegues de la falda que apenas se mueven, [...] la blusa se ciñe al cuerpo, [...] rostro moreno, [...] pelo castaño abundante y algunos cabellos le cubren la mejilla derecha, [...] oreja pequeña pegada a la cabeza.
Y me pregunto:
¿cómo es posible que no quede maravillada ante sí misma, que permanezca con la boca cerrada y no diga nada que exprese su asombro?

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